En el marco del Día Internacional de la Mujer, la igualdad vuelve a situarse en el centro del debate sobre el papel de la mujer en los ámbitos social, institucional, laboral y deportivo. En los últimos años se han producido avances relevantes en la reducción de la brecha de género, pero todavía persisten desafíos estructurales que requieren un compromiso sostenido para alcanzar una equidad real y efectiva. En este contexto, cada vez más empresas y organizaciones impulsan programas específicos destinados a fomentar la igualdad de oportunidades y el liderazgo femenino.

Durante la pasada edición de SPORTS SUMMIT MADRID (SSM), la mesa redonda “Programa HER” reunió a varias voces destacadas del sector: María Guadalupe Benzal, directora de Expansión Comercial e Internacional de MADCUP; Theresa Zabell, doble campeona olímpica y representante de Fundación Ecomar; Patricia Almazán, directora del programa Wengage de CaixaBank; y Milagros Díaz, presidenta de FAGDE, quien ejerció como moderadora. El encuentro abordó los recursos, estrategias y retos necesarios para impulsar la inclusión y el desarrollo profesional de la mujer tanto en el ámbito laboral como en el deportivo.

Durante su intervención, María Benzal destacó la labor que desde MADCUP se impulsa a través del programa MADHER, una iniciativa estructurada en diez puntos clave destinada a reforzar el papel de la mujer en el deporte. Entre sus prioridades se encuentra fomentar la práctica deportiva en niñas desde edades tempranas, integrar de forma transversal el deporte femenino en todos los proyectos de la organización y promover una mayor presencia de mujeres en puestos directivos. Según explicó, se trata de una apuesta que va más allá de acciones puntuales y responde a una planificación estratégica sostenida en el tiempo.

Por su parte, Theresa Zabell subrayó que la desigualdad actual no es casual, sino el resultado de un largo recorrido histórico. Las mujeres, explicó, arrastran “muchas generaciones de desventajas”, por lo que el avance solo será posible si hombres y mujeres reman en la misma dirección. Aun así, destacó que las mujeres demuestran una enorme responsabilidad y un alto nivel de compromiso en su trabajo; lo esencial, apuntó, es que se les brinden las oportunidades necesarias para demostrar su talento.

Patricia Almazán se centró en la importancia de la confianza y la actitud. A su juicio, es fundamental que las propias mujeres crean en sus capacidades y tengan claro que pueden alcanzar grandes metas. Al mismo tiempo, recordó que las empresas tienen una responsabilidad clave en este proceso y que deben impulsar entornos que empoderen a las mujeres, acompañarlas en su desarrollo profesional y poner en valor su contribución para facilitar su acceso a puestos de liderazgo.

Finalmente, Milagros Díaz recordó que, pese a los avances registrados en los últimos años, todavía existe un reto pendiente en el ámbito de la gestión deportiva. Las cifras de mujeres en posiciones de liderazgo siguen siendo reducidas, lo que evidencia que el camino hacia la igualdad aún requiere esfuerzo y continuidad. El entorno, señaló, ha mejorado, pero debe seguir avanzando para consolidar ese progreso.

Durante el debate quedó patente que el papel de las empresas y las instituciones resulta determinante para acelerar este cambio. Empoderar no solo implica promover la igualdad desde el discurso, sino también generar confianza, ofrecer visibilidad y construir entornos en los que las mujeres se sientan capaces de crecer profesionalmente y asumir nuevos retos.

Aunque el contexto ha evolucionado positivamente, las mujeres continúan enfrentando desventajas estructurales que exigen corresponsabilidad. Clubs, empresas e instituciones tienen un papel activo en este proceso. La igualdad no es un objetivo individual, sino un compromiso colectivo.