El Santiago Bernabéu es uno de los estadios más reconocidos en todo el mundo. Casa del Real Madrid, ha sido testigo de grandes momentos históricos y se ha convertido en un templo para los amantes del fútbol. Sabiendo adaptarse a las necesidades que el paso del tiempo ha ido requiriendo, ahora se abre a nuevas experiencias y afronta una nueva etapa en la que abre sus puertas a mucho más que partidos.

Además del fútbol, el Bernabéu ya acoge conciertos, eventos internacionales o partidos de la NFL, y todo apunta a que seguirá ampliando su calendario. Esta forma de entender el estadio responde a una idea cada vez más clara en la industria del deporte: los grandes recintos ya no pueden utilizarse solo un día a la semana, sino que deben estar activos durante todo el año.

Usar el estadio para distintos tipos de eventos permite generar ingresos muy importantes y aprovechar al máximo una infraestructura única. No solo beneficia al club, sino también a la ciudad y a la imagen del propio estadio, que pasa a ser un espacio de referencia para el entretenimiento, no únicamente para el fútbol.

Esta transformación del Bernabéu va en la línea de lo que se debatió en la última edición de SPORTS SUMMIT MADRID, durante la conferencia sobre nuevos escenarios y experiencias, en la que participaron entidades como Fortress GB, Trison, SENER, Molca World y GSIC. Allí se insistió en que el papel de los estadios está cambiando y que deben adaptarse a nuevas formas de consumo.

“El rol de los estadios puede cambiar, pero no podemos olvidar las experiencias que conectan con el espectador. Hay que crear escenarios que generen emoción y sentimiento de pertenencia”, señalaron durante la ponencia.

Saber adaptarse a cada escenario, brindar un compromiso adaptado, ofrecer facilidades a la hora del acceso a los diferentes eventos y usar la tecnología como arma para conocer mejor en qué momento, y de qué manera, acercarse a la audiencia, fue la lista de deseos que se recogió en SSM y que poco a poco se va haciendo realidad.